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Tal y como se ha presentado en ediciones anteriores de este Informe, cuando se toman en cuenta aspectos como tamaño de su población, territorio y economía, México, se encuentraincluido como uno de los diez países más importantes del mundo en términos absolutos.
A pesar de esto, el país ha sufrido una serie de cambios en la estructura de algunos sectores que han tenido repercusionespositivas y negativas; algunos aspectos positivos no han logrado impactar tan favorablemente como se hubiera deseado, a lo que hay que agregar el tiempo que hatomado recuperarse de algunos de los aspectos poco favorables, por ejemplo, los problemas derivados algunas situaciones de inestabilidad económica que han acontecido durante los últimos 25 años. Es indudable que estos factores han influenciado el desempeño de México en materia de ciencia y tecnología, así como a los flujos de inversión hacia esta área.
Por todo lo anterior debe reiterarse la importancia de dar seguimiento al nivel de los apoyos, así como al desempeño de todos los involucrados con la ciencia y la tecnología en nuestro país. Para ello, tal y como se mencionó resulta importante contar con indicadores que muestren la evolución de las capacidades nacionales en la materia, su efecto en la actividad económica en términos de competencia y cooperación internacional en la investigación científica y tecnológica para fundamentar las políticas públicas que promueven el proceso de innovación de la actividad productiva.
No debe perderse de vista que todo esto debe enmarcarse en una estrategia que permita contar con una política de Estado en la materia, así como incrementar la capacidad científica y tecnológica del país, para elevar la calidad, la competitividad y la innovación de las empresas.
A continuación se presentará un grupo de comparativos que proporcionan un marco referencial para mostrar las diferencias entre los apoyos, infraestructura y resultados en lo relativo a la creación y difusión del conocimiento científico y tecnológico, entre un conjunto de países seleccionados y México.


 Desempeño educativo

En toda sociedad moderna la educación es una prioridad, ya que es un factor fundamental para promover el desarrollo general de un país, al influir directamente en todos y cada uno de los sectores y temas que puedan identificarse, desde los económicos, hasta aquellos relacionados con la convivencia social. Es así que dentro de los segmentos en donde la educación ejerce una gran influencia se encuentran la productividad y la competitividad, pues una población adecuadamente preparada representa, no sólo un activo importante en tanto factor versátil y adaptable a los cambios tecnológicos continuos, sino también una fuente creadora de tecnología propia.


Por lo anterior, el desempeño académico de la población estudiantil y la proporción de personal profesionista en el aparato productivo nacional son indicadores de la cantidad y calidad del capital o activo humano con el que cuenta una nación, así como de sus posibilidades de incrementar su capacidad de desarrollar una mayor y mejor actividad científica y tecnológica.

Para poder visualizar la situación nacional en cuanto a desempeño académico de la población estudiantil se consideran tres indicadores correspondientes a la región de la OCDE: calificación promedio en lectura de comprensión, calificación promedio en matemáticas y finalmente la calificación promedio en ciencias básicas. Sobre la población adulta (25 a 64 años) se toma el porcentaje que cuenta con educación terciaria o profesional.
En calificación promedio de lectura de comprensión, México aún se encuentra ubicado al final del escalafón, con un puntaje de 399.7, siguiéndole Grecia (472.3), Portugal (477.6) y Luxemburgo (479.4). Como otra referencia mencionaremos
que el puntaje promedio de los países de la OCDE fue de 494.2, en tanto que los países con mejor desempeño fueron Finlandia con 543.5 puntos, Corea con 534.1 puntos, y Canadá con 527.9. Estados Unidos de América contó con un puntaje de 495.2, en tanto que Alemania sumó 491.4 unidades y España 480.5 (lugar 22°).
Si observamos las calificaciones relativas al promedio de calificación en matemáticas, México se ubicó al final de la lista publicada por la OCDE con 385.2 puntos, debajo de Grecia con 444.9 puntos y de Italia con 465.7 puntos. Al igual que en cifras de años previos, la diferencia entre México y el penúltimo lugar es sustancial, pues 59.7 puntos separan la cifra de México de la de Grecia, esto representa la diferencia más grande entre dos países inmediatamente cercanos en puntaje. El promedio de la OCDE fue de 500 puntos. Los primeros lugares estuvieron ocupados por Finlandia con 544.3 puntos, Corea con 542.2 y Japón con 534.1 puntos. Estados Unidos totalizó con 482.9 puntos,
mientras que España superó el puntaje de este último país, con 485.1 puntos.

La situación para el caso de las ciencias básicas no es muy diferente, ya que México se ubicó al final de los países de la OCDE con un promedio de 404.9 puntos, debajo de Portugal, Dinamarca y Grecia, con 467.7, 475.2 y 481 puntos respectivamente. El promedio de la OCDE se ubico en 499.6 puntos, siendo los países más destacados Finlandia, en primer lugar, con 548.2 puntos, Japón con 547.6 y Corea con 538.4 puntos. Por su parte, Estados Unidos con 491.3 puntos se ubicó en la posición 17ª y España con 487.1 en la posición 19ª.

Asimismo, y con respecto a la población adulta que cuenta con educación terciaria, México se ubicó en la posición 18, con un promedio de 13.3 % de su población de entre 25 y 64 años de edad, por arriba de países como la República Checa con 11.9 %, Italia con 10.4, Austria 7.0 y Portugal 7.1. El promedio general de la OCDE fue de 15.5 %. Lograron ubicarse en la parte más alta de la lista los países de Estados Unidos (29.0), Noruega con 28.4 y Canadá con 21.0%. Para tomar referencia con países de similar desarrollo económico al nuestro, citaremos que Corea se ubicó en el 9º lugar con el 18.5 %, en tanto que España se colocó en el 11º con el 17.3 %.

Tecnologías de la Información

Las tecnologías de la información conforman una parte cada vez más importante de lo que se ha denominado recientemente como la economía de la información (the knowledge based economy). Como tales son reconocidas como factores que potencian la productividad de las economías moderna a la vez que son esenciales en la reducción de los costos de transacción de hacer negocios. Tales tecnologías a su vez han coadyuvado en forma decisiva en la diseminación efectiva y barata de cualquier clase de información científica, tecnológica, comercial, industrial, etc., dejándola al alcance de prácticamente cualquier individuo con habilidades informáticas regulares.


Las tecnologías de la información que aquí se presentan son las básicas: las líneas telefónicas, que representan parte fundamental de la supercarretera de la información, como base (no exclusiva), para el desarrollo de servicios más sofisticados como los de valor agregado, Internet, telefax, etc; los teléfonos celulares, mismos que representan actualmente uno de los medios de mayor expansión de la supercarretera de la información y que cada vez en mayor medida permite el acceso a servicios más sofisticados de información; las computadoras personales, cuyo uso eficiente ha potenciado, sin exagerar, el crecimiento de la productividad a nivel mundial en las últimas dos décadas, su uso se ha diseminado a cualquier área de la actividad económica, científica y tecnológica, además de ser el medio terminal por excelencia de la supercarretera de la información; el último indicador que se presenta es el número de paginas de Internet el cual de alguna manera mide el esfuerzo de los países en la diseminación de información escrita y audiovisual de cualquier clase y tipo (científica, cultural, comercial, etc.) en la red mundial de información.

En cuanto al número de líneas por cada 100 habitantes (tasa de penetración) a nivel de los países de la OCDE, México continua situado en el último lugar, con una tasa de penetración de 17.22 por ciento, si bien el año anterior este porcentaje fue de 14.7; el penúltimo lugar, Turquía, aventaja por 9.28 puntos porcentuales a México. Aún si se compara a México con países latinoamericanos de desarrollo similar como Brasil, Argentina y Chile, existe una desventaja. Aún China, que cuenta con la población más grande a nivel mundial, registra una tasa de penetración superior a la de México, del 23.8 por ciento. Los países mas destacados son Suecia con 76.6, Suiza con 1.0, y Alemania con 66.1 por ciento. Corea registra una tasa de penetración del 55.3 por ciento y España del 41.5 por ciento, siendo, dentro de los países antes citados, el único que registro una caída con respecto a la cifra del año previo.

Al revisar los datos sobre la tasa de penetración de los teléfonos celulares la situación cambia un poco, pues México, con una tasa del 36.64, supera cifras de China (25.5), Argentina (35.4) y Brasil (36.64), aunque dicho porcentaje lo ubicó debajo de Turquía (con una tasa del 48 por ciento) y de Canadá (47.2), y en general, de las principales naciones integrantes de la OCDE. Entre los países más aventajados se encuentra la República Checa, Suecia y el Reino Unido, con tasas del 105.3, 103.2 y 102.2 respectivamente. Con relación a los países latinoamericanos, sólo Chile se encuentra por arriba de México con una tasa de 62.1 por ciento, respectivamente.

En cuanto a las computadoras personales, con relación a los países de la OCDE, México se mantuvo en el penúltimo lugar con 10.7 computadoras por cada 100 habitantes (8.2 fue la cifra del año previo), sólo por arriba de Turquía que registró una tasa de 5.1%. Los países líderes son Suiza, Suecia y Estados Unidos con tasas de 82.3, 76.1 74.6 % respectivamente. España registró una tasa de 25.4 %. Con relación a otros países latinoamericanos, Chile se ubicó por encima de México con una tasa de 13.9, en tanto que Brasil tiene igual cifra que México, y Argentina cuenta con una tasa de 8.0. China ocupó el último lugar de entre los países que se consignan en la relación con una tasa de penetración de 4.03 %.

Al analizar los resultados del número de páginas de Internet por cada 10,000 habitantes, México ocupó el penúltimo lugar entre los países de la OCDE, con una tasa de 145.2 contra el 65.6 de Turquía. Por su parte, destacaron Estados Unidos con una tasa de 6569.4, Suecia con 1466.7 y Japón con 1286.8. En el contexto iberoamericano, Argentina registró una tasa de 242.4, España 217.5, Brasil 193, en tanto que Chile su ubicó por un pequeño margen abajo de México, con 142.3. En cuento a China, este país se ubicó en el último lugar de los que se consignan, con una tasa de 1.24 por cada 10,000 habitantes.

Las cifras de México indican que no se está evolucionando al ritmo que el entorno mundial establece, con niveles muy bajos en términos comparativos con este conjunto de países. Las diferencias con las cifras de países desarrollados son muy significativas, y países con similar desarrollo han evolucionado más rápidamente en sus indicadores.

Indicadores del Gasto en Investigación de Ciencia y Tecnología

El indicador básico de las actividades de ciencia y tecnología es el Gasto Interno en Investigación y Desarrollo Experimental (GIDE) en el que se plasma el esfuerzo de un país en la aplicación de recursos a la actividad de generación del conocimiento básico y aplicado y a su utilización en nuevas aplicaciones técnicas.

GASTO EN IDE

Comparando con el resto del mundo los montos de GIDE, tenemos que éstos resultan poco significativos, ya que expresados en cantidades por habitante pasaron de 37.02 dólares para el año 2002 a 41.71 en 2003, cifra escasa en comparación de los 1,150.1 dólares que gastó el país líder, Suecia. El gasto per cápita de Canadá alcanzó los 591 dólares, el de Corea los 508.7 dólares y el de España fue de 270.3 dólares. Fuera de la OCDE, Brasil (año 2000) tuvo un gasto en GIDE por habitante bajo pero por encima de la cifra de México, de 79.72, en tanto que para el año 2001, Argentina y Chile registraron 47.4 y 59.24 dólares, respectivamente.

También la proporción de GIDE con relación al PIB que reporta México resulta inferior al de los países comparados. No obstante que esta relación creció de 0.22 en 1993 a 0.44 en el 2003, es aún muy baja en comparación con los registros de países de la OCDE, siendo Suecia (2001) una vez más el país líder con una relación de 3.98; le siguieron Finlandia con 3.489, Japón con 3.15 y Corea con 2.64. Los Estados Unidos de América reportaron un cociente de 2.6, Canadá registró 1.94 y España 1.1, todos ellos superiores al de México; mismo caso con Brasil (2000), que alcanzó 1.04 por ciento y Chile (2002) con el 0.6 por ciento. Solamente Argentina (0.41) reportó un cociente marginalmente menor al de México.

Si bien es cierto que se han registrado aumentos en las cifras de México, los incrementos a nivel mundial están sobrepasando las cifras de México, lo que indudablemente debe repercutir en la competitividad, y consecuentemente en la participación en los mercados internacionales.

Lo escaso del financiamiento destinado a las actividades de IDE a nivel nacional, sigue estando determinado en gran parte por una participación insuficiente del sector empresas. Durante el año 2002 se registró un incremento en el porcentaje más alto reportado por las empresas en México, pasando de 29.8 en 2001 a 30.6 en 2002. Existen opiniones divergentes en cuanto a la relevancia que debe tener cada sector en lo relativo al financiamiento de IDE, sin embargo, baste citar que países como Japón, Alemania y Estados Unidos basan su IDE con financiamientos de empresas en porcentajes de 73.9, 65.5 y 64.4 por ciento, respectivamente. Lo anterior implica que en México la estructura de financiamiento se encuentra a la inversa de los países antes citados. Sin embargo, y en un contexto latinoamericano, Brasil (2000) y Chile (2000) consignan porcentajes de 38.2 y 32.6, siendo Argentina el quien muestra un porcentaje menor al de nuestro país, con 24.3.

TIPO DE INVESTIGACIÓN

Las cifras más recientes indican que los países altamente industrializados canalizan más recursos a la investigación aplicada (Alemania dedica 51% de su gasto en IDE a investigación aplicada) y a desarrollo experimental (Estados Unidos gasta 73% del total de IDE en este rubro, en tanto que para Japón este porcentaje es de 64.4). México ha incrementado en los últimos años su gasto en desarrollo experimental (43.5 % del total), mientras que Argentina y Chile dedicaron el 26.6, y el 12.6, respectivamente (2001).
Cabe señalar que la estructura de que el mayor gasto sea destinado a desarrollo experimental y en segundo término a investigación aplicada no se lleva a cabo en los casos de Alemania, Argentina, Chile e Italia.

RECURSOS HUMANOS DEDICADOS A IDE

Otro factor limitante del desarrollo tecnológico lo constituye el referente a los recursos humanos con alto nivel educativo para desarrollar las actividades de IDE. De acuerdo a su último indicador disponible, en México las personas dedicadas de tiempo completo a la investigación científica fueron 43,455, en comparación con las últimas cifras disponibles, que indican 134,258 investigadores y científicos de España y los 172,270 reportados por Corea.


Los países líderes en este campo, Estados Unidos y Japón, disponen respectivamente de 2,330,000 y 857,300 científicos e ingenieros. Las cifras se tornan más agudas al considerar el total de investigadores como porcentaje de la población económica activa, pues inclusive Argentina, el penúltimo lugar de los países mostrados en el cuadro anterior, supera por más del doble a la roporción de México (1.1).

INDICADORES DE LA PRODUCCIÓN DE LA IDE

El indicador que se usa comunmente para medir la producción de las actividades de investigación de los científicos de cualquier país es el conteo de los artículos publicados en revistas especializadas, así como el número de citas de los mismos en otras investigaciones, que miden el impacto que tiene en la comunidad científica internacional y dan una aproximación de su calidad.

Indicadores Bibliográficos

De acuerdo a los datos del ISI la producción mexicana de artículos científicos ha mostrado un crecimiento consistente en los últimos años, siendo éstos de 7.9% de 2001 con respecto a 2000, 4.3% en 2002-2001, 12.4% en 2003- 2002, así como un crecimiento marginal del 0.4 % de 2004 con respecto a 2003. Sin embargo, a pesar de este comportamiento, su participación en el total mundial (770,031) es aún pequeña si se le compara con la de otros países. En el 2004 dicha participación fue de 0.76 %, aunque por arriba de países como Argentina (0.57) y Chile (0.3). Brasil alcanzó un porcentaje de 1.73 y también Corea con un coeficiente de participación de 2.5. La generación de artículos científicos de España fue del 3.22 %, mientras que la producción mayor correspondió a Estados Unidos de América, con un 33.3 por ciento del total mundial.

Los países latinoamericanos están muy alejados de los líderes en este indicador. Tan sólo cuatro naciones concentran el 60 % de la producción científica mundial medida en artículos. EUA ocupó el primer lugar con el porcentaje antes mencionado (33.3), le siguió Japón con 8.9 %, el Reino Unido con 8.7 % y Alemania con el 8.2 %.

Las citas que reciben los trabajos de mexicanos son difícilmente equiparables a la de los países desarrollados, sin embargo, un buen parámetro es comparar los indicadores de España, Corea, Brasil y Argentina. Como puede verse en el cuadro anterior, en este aspecto estamos al nivel de Turquía, y con cifras mejores que Argentina y Chile, en tanto que Corea y España sobrepasan por mucho el nivel de México.

En cuanto al factor de impacto, en análisis quinquenal de dicha producción, la situación por países no varía gran medida. El país con el mayor impacto de sus publicaciones científicas es EUA con un coeficiente de 6.34, seguido del Reino Unido, Canadá y Alemania con indicadores de 5.67, 5.25 y 5.3 respectivamente. México en cambio obtuvo un factor de 2.68; con este nivel superó a Brasil que reportó un dato de 2.67, aunque que España y Corea se ubicaron por encima de México con factores de 4.16 y 2.81, respectivamente.

Patentes

Aunque no existe un indicador general que mida los resultados de la investigación tecnológica y los logros del desarrollo experimental, dado lo heterogéneo del fenómeno, la información sobre los derechos de propiedad de las invenciones, productos y procesos, nos proporciona información aproximada de la situación de los avances tecnológicos obtenidos por los países a través del tiempo.
El número de patentes solicitadas por los residentes de un país a la institución oficial que controla los derechos de propiedad industrial, es un reflejo de la producción tecnológica. En este aspecto el indicador referente a México sigue reflejando los bajos niveles del gasto en IDE y la reducida proporción dedicad al desarrollo experimental, específicamente de su sector productivo, ya que la tendencia de la cantidad de solicitudes de patentes de residentes ha sido decreciente en los últimos siete años. En el año 2002 se registraron en nuestro país 526 solicitudes de residentes, mientras que en Chile fueron 407 (2000), 1,062 de Argentina (2000) y 4,330 de España. El último dato disponible para Brasil fue del orden de 10,002 patentes solicitadas por residentes. El caso más sobresaliente es el de Corea que de 1993 al 2002 ha más que triplicado el número de solicitudes de patentes por sus residentes al pasar de 21,450 a 76,860 solicitudes.

Las cantidades absolutas de patentes solicitadas, relacionadas con el tamaño de un país en función del número de habitantes, generan otro indicador de C y T: el coeficiente de inventiva (número de solicitudes de patentes por residentes por cada 10 000 habitantes). Japón fue el país con el coeficiente de inventiva más alto en 2002 con 29.09, seguido por Corea, Alemania y Estados Unidos de América que registraron relaciones de 16.11, 9.78 y 6.75 respectivamente. En contraste, el coeficiente de inventiva de México fue 0.05, cifra muy baja aún si se compara con España (1.05) y los países latinoamericanos: Chile (2000) con 2.8, Argentina con 0.3 y Brasil con 0.56.

El número de patentes solicitadas en un país por extranjeros o no residentes es un indicador de la penetración y /o asimilación de tecnología del exterior. Con base en esta información se puede calcular una tasa de dependencia tecnológica potencial, al relacionarla con la cantidad de patentes solicitadas por residentes. En el caso de México la relación de dependencia de 23.8 en 2002, es en alguna medida comparable con países Canadá con 17.26, en tanto que para Suecia dicha relación es de 26.14 y para España es de 58.03, y podríamos decir que resultó alta en comparación con Argentina con 5.25, Corea con 1.65, y Brasil con 1.40. En los EUA la relación fue menor a uno (0.927), es decir, más de la mitad de las solicitudes fueron hechas por residentes; la relación de dependencia más baja fue la de Japón (0.31) lo que evidencia que alrededor del 67 por ciento de las solicitudes de patentes fueron hechas por japoneses.

Balanza de pagos Tecnológica (BPT)

Relacionada con el comercio internacional de los derechos de uso de las patentes, la balanza de pagos tecnológica (BPT) de un país registra los ingresos y egresos de divisas correspondientes a las transacciones sobre derechos de propiedad industrial y adicionalmente los referentes a la prestación de servicios técnicos. Las magnitudes de los componentes de la BPT indican la importancia de los países en el contexto del conocimiento científico y tecnológico y su difusión a través de la participación en el mercado mundial de tecnologías.


De la información disponible para las naciones integrantes de la OCDE, el indicador de transacciones totales de la BPT muestra que la mayor parte del comercio de tecnologías está concentrado en los países industrializados. En el año 2002 y al comparar el intercambio tecnológico de México, en relación con los de Estados Unidos de América, Alemania, Reino Unido y Japón, tenemos que el de México es el 0.97% del total estadounidense, 1.45% del alemán, 2.0% del británico, 3.75% del japonés. El dato más reciente disponible de España (1998), indica que este país sumó 1216.3 mdd en transacciones totales, esto es, 1.9 veces la cifra de México de 2003.

Otro indicador importante derivado de la estadística de BPT es la tasa de cobertura y representa la proporción de las importaciones de tecnología cubierta con los ingresos de las exportaciones correspondientes. Por lo que se refiere a esta relación, México ha registrado, en la actual administración coeficientes entre 0.09 y 0.11, lo cual es relativamente bajo respecto a los miembros de la OCDE. El rango de este coeficiente indica la condición de importador neto de tecnologías no incorporadas que caracteriza a nuestra economía. Alemania e Italia son los países industrializados con una tasa de cobertura para 2003 menor a la unidad (0.95 y 0.82, respectivamente). Entre los países superavitarios destacados, es decir, que lograron financiar sus necesidades de tecnología importada con las ventas externas de técnicas y prestación de servicios de asistencia tecnológica destacaron, en 2003, Japón con la tasa de cobertura más alta de 2.68, EUA con un coeficiente de 2.41 y Reino Unido con 2.35.

Comercio Exterior de Bienes de Alta Tecnología

Para finalizar, presentaremos cifras sobre el comportamiento del comercio exterior de bienes de alta tecnología (BAT)71, a partir de la participación en el mercado de exportación de BAT en el área de la OCDE, el cual representa el indicador disponible para tal fin. Este indicador mide en términos porcentuales la proporción del mercado que cada país integrante de la OCDE. Los datos más recientes son los correspondientes al año 2002.

De acuerdo con los datos reportados por la OCDE, la participación de las exportaciones de México en el mercado de la industria aeroespacial es muy reducida, tan solo de 0.52% (aunque se dio un crecimiento modesto con respecto a la cifra del año previo); aún así, este porcentaje es superior a la participación de Corea, que es de 0.29. Otros países con participación discreta en este mercado son España y Japón, con participaciones de 1.29 y 1.34%. En el otro extremo se encuentran Estados Unidos que participa con más de la tercera parte de las exportaciones en el mercado aeroespacial (36.16%), seguido por el Reino Unido con 19.98%, Alemania con 14.17%, Francia con 13.46% y Canadá con 6.24%, de manera que las exportaciones de estos 5 países se reparten el 87% de dicho mercado.

Por otro lado, la participación de las exportaciones mexicanas en el mercado de la industria electrónica puede considerarse destacada respecto a las otras industrias, ya que el 5.94% de las exportaciones en este mercado fueron mexicanas, ubicándose por encima de países como Francia con 4.74, Canadá con 1.98 y España con 1.08%, aunque sustantivamente debajo de Corea con 10.67,Alemania con 9.02 y Reino Unido con 8.46%. En esta industria, la mayor participación correspondió a los Estados Unidos con 20.8%, seguida por Japón con 17.51%.

Otra industria en la que las exportaciones mexicanas tienen una participación de cierta importancia es en la de las computadoras y máquinas de oficina, con 6.18%. En este caso, queda por encima de Francia con 3.63%, Canadá 1.59% y España con 0.61%, mientras que con participaciones ligeramente mayores que la mexicana se encuentran Corea con 8.34%, Alemania con 8.37% y Reino Unido con 8.56%, y finalmente Japón con 13.03 y los Estados Unidos con 20.16% marcan la pauta en esta industria.

Por lo que toca a la industria farmacéutica, México contribuyó al 0.69 por ciento del mercado internacional, similar a la participación de Canadá de 0.95%, y superior a la de Corea que fue de 0.37%, mientras que la participación de España creció de 1.95 en 2001 a 2.31 en 2002, contribuyendo Japón con 2.27%. Finalmente, casi la mitad del mercado de exportación de esta industria lo concentran el Reino Unido con 9.13, Francia con 9.55, Estados Unidos con 10.46 y en primer lugar Alemania con 11.2%.

Finalmente, en lo concerniente a la participación de las exportaciones de instrumentos de precisión, con 3.02% de participación, México se ubicó por encima de países como Canadá, Corea y España, cuyas participaciones respectivas fueron de 1.73, 1.1 y 0.98%. Por otro lado, los contribuyentes más importantes fueron Francia con 5.32%, Reino Unido con 6.56%, Japón con 13.46%, Alemania con 15.03% y los Estados Unidos con 25.19%, participaron en conjunto con el 65.6% de este mercado.

Con excepción de la industria farmacéutica, en donde Alemania ha sido líder, podemos afirmar que existe una estructura industrial a nivel mundial en la que las exportaciones procedentes de los Estado Unidos tienen la mayor participación en sus respectivos mercados lugar. Además de los dos países mencionados, Japón, el Reino Unido y Francia participan en dichos mercados de forma importante. Por su parte, México presenta una mayor vocación exportadora en bienes de alta tecnología son la industria electrónica en primer lugar, la de la industria de computadoras y maquinas de oficina y en menor medida en la industria de instrumentos científicos; sin embargo, siempre se ubica en los últimos lugares de participación, al compararse con estos países consolidados en materia de desarrollo económico.

Es conveniente señalar que estos resultados en las estadísticas mexicanas están influenciados por la participación de la industria maquiladora de exportación, en su mayoría integrada por empresas filiales de compañías transnacionales.

Conclusiones

Durante los últimos 20 años México ha experimentado diversas turbulencias y situaciones que, sin embargo, no han impedido que se mantenga dentro de las principales economías del mundo. Sin embargo los indicadores mostrados con anterioridad muestran la falta de un fortalecimiento en el sector de la ciencia y la tecnología que sea acorde al protagonismo que ha mantenido México en
el entorno mundial, el cual, transformado en una economía global, donde la información y el conocimiento se vuelven día con día en protagonistas principales. Esto quiere decir que inclusive al realizar la comparación con países de simi lar desarrollo, en México ha sido modesto el progreso en el apoyo a las actividades científicas y tecnológicas, si bien la vertiente tecnológica ha contado con una influencia creciente.

La ubicación de México en cuanto al desempeño escolar continúa siendo baja en términos absolutos. Lo anterior implica que es necesario redoblar esfuerzos tanto en la calidad de la enseñanza como en aquellos factores que redundan en el aprovechamiento académico como lo son la nutrición, la salud y la infraestructura de los centros de enseñanza, aunque hay que reconocer que la influencia en los cambios de política en esta materia muestran resultados en el mediano plazo.

La inversión en ciencia y tecnología también se ha mantenido en un rango modesto, y prevalece la concentración de actividades de investigación tecnológica en el sector público, lo que implica que sigue faltando existido el protagonismo necesario en el financiamiento y ejecución del desarrollo experimental por parte del sector empresarial, como sí sucede en países desarrollados. Es justo reconocer el esfuerzo por mejorar en aspectos como el desarrollo tecnológico, si bien queda mucho por hacer para que este apoyo se refleje en la producción tecnológica, particularmente en cuanto se refiere a la actividad de patentar las invenciones.

La producción de la investigación científica, básica y aplicada, expresado en los indicadores bibliográficos, ha mostrado un comportamiento de crecimiento sostenido, si bien en ocasiones éste ha sido marginal, lo que refleja la vocación científica que existe en nuestro país.

En relación con las materia de actividades de la IDE, mientras que los indicadores relacionados con la importación de tecnologías mostraron señales dispares; los resultados derivados del análisis de la BPT evidentemente insuficientes, sobre todo si el objetivo es contar con indicadores similares a los de países desarrollados, en tanto que los indicadores que tienen que ver con el comercio
exterior de BAT han sido más favorables.

Por su parte, podemos decir que en términos absolutos el uso de las tecnologías básicas de la información en México han evolucionado en una dinámica parecida al nivel que lo han hecho países de desarrollo similar, aunque existen restricciones estructurales que han obstaculizado lo que en principio debería ser un detonante no sólo de la actividad científica y tecnológica, sino de toda la economías en su conjunto, considerando que se está evolucionando hacia una economía global, con comunicaciones más eficientes y baratas.

La situación muestra que es necesario México dista de equiparar sus indicadores de ciencia y tecnología con aquellos de países industrializados; asimismo, países de similar desarrollo han aprovechado de mejor forma el entorno internacional para posicionar sus productos en los grandes mercados, aprovechando las ventajas que les ha otorgado una política definida para mejorar la situación de quienes que realizan la ciencia y la tecnología.

La ciencia y la tecnología del mundo contemporáneo mantienen su acelerado ritmo de evolución y es necesario, aunque pueda percibirse como redundante, que México ponga énfasis en reducir la brecha existente en el desarrollo del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología y el avance internacional, para lo cual, tal y como se mencionó, es vital consolidar la estrategia nacional en materia de ciencia y tecnología.

 

 

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.71 Cabe recordar que los BAT son los productos generados por el sector manufacturero con un alto nivel de gasto en IDE como proporción de las ventas.